Historias reales de novios que armaron su celebración con nuestra guía de estilos, proveedores y detalles hechos a mano. Cada comentario refleja una decisión concreta: una paleta, un arreglo, un recuerdo que al final valió la pena.
Elegimos el estilo rústico porque vivimos rodeados de madera y plantas. La guía de paletas con eucalipto y rosa empolvado nos ayudó a unificar las mesas sin gastar de más. Los centros de mesa los armamos nosotras con frascos reciclados y flores de estación.
No sabíamos por dónde empezar con los proveedores. El checklist de preguntas para fotógrafo y catering nos salvó: llegamos a cada reunión con las dudas justas y cerramos todo en dos semanas. La ceremonia al aire libre quedó tal cual soñamos.
Queríamos algo minimalista pero cálido, y la sección de invitaciones originales nos dio el empujón. Diseñamos las tarjetas con papel texturado y tipografía serif, y los invitados todavía las tienen en la heladera. Detalles simples que se sienten personales.
La mesa de dulces fue el centro de atención, y las ideas de bricolaje para recuerdos nos permitieron regalar algo hecho por nosotros. Pequeños frascos con miel de la zona y una etiqueta con nuestro nombre. La gente los agradeció un montón.
El estilo campestre nos parecía difícil de lograr sin un jardín enorme. Con las fotos de referencia y los tips de distribución del espacio, convertimos un quincho familiar en una fiesta íntima con luces colgantes y manteles de lino. Sencillo y hermoso.
Cada formato de trabajo está pensado para una etapa distinta del camino hacia la boda: desde la primera lluvia de ideas hasta la coordinación del día del evento. Acá se explica qué incluye cada opción y en qué momento conviene recurrir a ella, para que elijas con criterio y no por impulso.
Un recorrido por rústico, elegante, minimalista, campestre y nocturno, con referencias visuales concretas y paletas de color listas para aplicar. Sirve para definir el rumbo estético antes de gastar en proveedores.
Selección y contacto con floristas, fotógrafos, catering y espacios según el estilo elegido. Incluye preguntas clave para hacer en cada reunión y criterios para comparar presupuestos sin perderse.
Propuestas de invitaciones originales, programas de ceremonia, menús y señalética que siguen la misma línea gráfica. Se trabaja con imprentas locales y también con versiones digitales para invitados lejanos.
Distribución de mesas, montaje de arcos florales, centros de mesa y rincones de fotos. Cada idea incluye una versión accesible para hacer en casa y una versión profesional para quien prefiera delegar.
Ideas de recuerdos útiles y emotivos que los invitados realmente quieran conservar: desde semillas para plantar hasta tarjetas escritas a mano. Se contemplan cantidades reales, tiempos de producción y presupuesto.
Acompañamiento presencial durante la ceremonia y la fiesta para que los novios no gestionen nada ese día. Se supervisan horarios, proveedores, montaje y desmontaje, con un plan de contingencia por si algo se atrasa.
Cada celebración que coordinamos sigue un recorrido claro: primero escuchamos cómo imaginan su ceremonia y fiesta, después definimos juntos la paleta, los proveedores y los detalles que van a contar su historia. Así evitamos sorpresas y llegamos al gran día con todo resuelto.
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